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El recorrido que sigue un molde industrial desde su concepción hasta su fabricación es un proceso técnico que exige precisión, conocimiento y experiencia. En Juvic, estamos especializados en el desarrollo de moldes para plásticos termoconformados, y entendemos cada paso como parte fundamental del éxito del producto final.

1. Reunión técnica y recogida de requisitos

Todo comienza con un análisis conjunto con el cliente. Estudiamos la pieza a fabricar, las condiciones de producción, la máquina en la que trabajará el molde y las necesidades específicas del proceso. Esta fase define el enfoque técnico y los materiales adecuados.

2. Diseño CAD del molde

Una vez definidos los requisitos, nuestros técnicos desarrollan un diseño en 2D y 3D del molde utilizando software CAD. Dependiendo de la complejidad, se trabaja con diseño de superficies o sólidos. Es fundamental considerar la contracción del material, los puntos de vacío y la viabilidad del mecanizado.

3. Validación del diseño y aprobación del cliente

Antes de comenzar la fabricación, el diseño se revisa internamente y se presenta al cliente para su validación. En esta etapa es habitual proponer mejoras de geometría, ajustes funcionales o incluso valorar la creación de un prototipo mecanizado.

4. Mecanizado del molde

Una vez aprobado el diseño, pasamos al proceso de mecanizado CNC en 2 o 3 ejes. En Juvic utilizamos aluminio o poliuretano, según los requerimientos del proyecto. Cada molde se trabaja con precisión para garantizar ajuste, acabado superficial y funcionalidad.

5. Verificación dimensional y entrega

Finalizado el mecanizado, el molde se somete a una verificación dimensional para asegurar su fidelidad respecto al diseño original. Se entregan los planos finales, y si el cliente lo requiere, se realiza una adaptación a la máquina en la que será montado.

Un proceso que asegura calidad y eficiencia

Desde el diseño hasta la fabricación del molde, cada paso está orientado a ofrecer soluciones industriales personalizadas y de alta calidad. Trabajar con Juvic significa contar con un equipo técnico que entiende las necesidades del sector y se implica en cada proyecto como si fuera propio.

Un molde bien diseñado no solo mejora la producción: reduce costes, minimiza errores y prolonga la vida útil del sistema.